Un descanso de violaciones y masacres que se agradece, sin bajar de nivel.
8/10
Soy algo reciente en cuanto al cine de Tarantino pero siempre he tenido la sensación de que su cine es muy violento y que incluye en casi todas las películas alguna referencia a violaciones y venganzas. Las he visto todas, las películas digo, y creo que es algo cierto. Entonces, ¿qué hay de nuevo en esta película?
Lo novedoso de esta película lo encuentro en que sin bajar el nivel de calidad de la película, sin dejar de lado los referentes al cine de los 70 —como he visto que cita algún crítico profesional—, sin dejar de lado las historias paralelas —algo que me encanta de su cine— que vuelven al final a reunirse en un clímax que más quisiera más de uno tener en sus películas, sin dejar de lado los flashbacks que explican algo más de las situaciones que hemos visto, sin dejar de lado esas pantallas divididas, sin dejar de lado esos planos secuencia —creo que no tan largos como en Kill Bill Vol.1, aunque esta es posterior—; consigue crear una historia de dos horas y media que no se hace tediosa —aburrida— en ningún momento.
Claro está que eso es en parte a Quentin Tarantino pero también a un reparto que encabezado por Pam Grier lleva a cualquiera que vea la película a un éxtasis que ni Santa Teresa de Jesús. Digo lo mismo que con Tim Robbins, Robert De Niro no es un actor al que siga especialmente pero en esta película me ha encantado así como la actuación de la actriz principal, de Robert Foster —Mulholland drive—, Jane Fonda y como no Samuel L. Jackson que no me parece el mejor pero tampoco lo hace mal.
Para terminar diré que estaba pensando en darle un nueve porque suelo votar por las palabras y no por los números, es decir que me fijo en «Notable» o «Muy buena», pero es que ante la duda siempre suelo votar a la baja porque si me hubiera parecido «Muy buena» se lo hubiera puesto, aunque me pique el ponerle un ocho.

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